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18 Septiembre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 1:37 PM
La República 1 Julio 2007
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PIONERA
Estudiantes abandonan la carrera de Agronomía
EL PAÍS HA CARECIDO DE UNA POLÍTICA DE INCENTIVO AL ESTUDIO AGRÍCOLA
  • La producción en invernaderos ha significado un salto para la agricultura en los últimos años.
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Mayelin Acosta Guzmán

SANTO DOMINGO.- A diferencia de otras populosas facultades de las universidades y de los numerosos estudiantes que abarrotan las aulas en cursos técnicos, la poca matriculación de jóvenes en la carrera de Agronomía mantiene sus salones de clases prácticamente vacíos.

Con el paso del tiempo muchas carreras tradicionales y no tradicionales han estado sometidas a una gran demanda estudiantil, sobrepasando en algunos casos los límites de estudiantes que se pueden admitir y estrechando las condiciones necesarias para procesos de enseñanza y aprendizaje apropiados.

La agricultura se ubica en un cuarto reglón de importancia en el Producto Interno Bruto (PIB) a nivel nacional, pero pese a esto decreció el interés estudiantil en esta carrera.

La juventud desconoce la importancia de las ciencias agronómicas y la carrera se coloca dentro de las que menos cantidad de estudiante posee. Esta contracción ha hecho que universidades dejaran de impartir carreras de ciencias agronómicas.

Factores del relevo
Felipe Vicioso, director de la escuela de Agronomía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), explica que hace 10 años República Dominicana era un país agrícola, pero con el crecimiento del sector turismo, comunicaciones y la construcción, ese renglón de la economía ha pasado a un cuarto lugar en el PIB.

“Justamente esa visión determinó que mucho interesados en la carrera, incluyendo tomadores de decisión, se dieran cuenta que el sector ha perdido vigencia e interés debido al crecimiento de lo que se puede llamar una economía de servicios”, precisó.

Consideró que gran parte de la opinión pública ha percibido esa disminución de interés e importancia de la Agronomía y esto se ha traducido en una disminución en la cantidad de estudiantes que se interesan por la carrera. A su juicio, la pérdida de este interés y vigencia puede verse por una multiplicidad de factores, pero también puede ser un fenómeno cíclico por el que pasan todas las carreras.

Como causa primaria de la decadencia, Vicioso citó que desde los últimos 10 a 15 años no ha habido una política de Estado que apoye de manera decidida al sector agropecuario.

“No ha habido una política coherente, que se haya mantenido con el tiempo de parte del Estado, eso se traduce en debilidad en las distintas  instituciones del sector. A esto se suma la falta de recursos†para operar, para la motivación e incentivo de los técnicos que laboran en el sector”, afirmó Vicioso.  

Mientras Juan Castellanos, ex director del Instituto Superior de Agricultura (ISA), explica que el Estado no le ha dado un impulso a la producción agrícola y precisó que las condiciones de trabajo en el campo no son muy buenas.

Además, refiere que se compite con carreras que tienen mejores salarios y áreas en se labora bajo condiciones diferentes y con mayor tranqulidad. Menciona que son varios los problemas por los cuales no se incrementa la matrícula en esta área e incide en que la mayoría de los estudiantes elijan otras carreras.

“La juventud de ahora prefiere estudiar algo que le deje más dinero, en menos tiempo. Muchas de las personas que estudian Agronomía son aquellas que están ligadas a esta área”, manifestó por su parte Marcia Corporán, decana de la Facultad Ciencias Agronómicas y Veterinarias de la UASD.

Universidades e institutos que imparten Agronomía
Entre las universidades que imparten la carrera de Agronomía están la UASD, el ISA, Universidad Católica Tecnológica del Cibao (Ucateci), en La Vega; Universidad Fernando Arturo de Meriño (Uafan), en Jarabacoa; Universidad Tecnológica del Sur (Utesur) y Universidad Evangélica (Unev).

Entre las instituciones que la imparten a nivel técnico se encuentra el Instituto Tecnológico del Cibao Oriental (Iteco), el Instituto Politécnico Loyola, en San Cristóbal; el Instituto Agronómico Salesiano, de La Vega.

La UASD es la primera universidad que imparte la carrera, la cual inició en el 1937 con un grado de perito agrónomo, conjuntamente con medicina veterinaria. En el 1955 se crea el primer plan de estudio para la carrera, que funciona en la finca de Engombe. Esta es la universidad con más graduados hasta la fecha, empero, en el período de 1995 hasta 2007 ha tenido un total de 538 profesionales egresados. Y actualmente tiene cerca de 1,200 matriculados, lo que pone de manifiesto el poco interés por la carrera en los últimos años.

La UASD imparte dos maestrías en el área de manejo de suelos tropicales y manejo integrado de plagas. También ejecuta distintos proyectos de investigación en coordinación con varias instituciones del Estado, sobre temas de interés, como manejo de cuencas hidrográficas, biotecnología, producción de semillas, entre otros.

El ISA cuenta con un total de 300 matriculados actualmente. El Instituto Politécnico Loyola ha egresado del técnico en Agronomía cerca de 800 peritos y tecnólogos desde 1958, cuando agrega la Agronomía a su carta de estudio.

El campo de ejercicio del ingeniero agrónomo no se limita solo a la producción agrícola, sino que abarca un amplio espectro de áreas afines. Entre estas cabe mencionar el manejo de invernaderos, biotecnología, desarrollo agrícola y rural, planificación agrícola,  agronegocios, administración de fincas, banca de desarrollo y manejo de plagas.

También está la producción de plantas en viveros, ventas de maquinarias y de agroquímicos, producción agrícola a nivel privado, gestión ambiental, aprovechamientos hidráulicos, entre otros campos.

Importancia de la Agronomía
“Objetivamente ningún país por más Tratado de Libre Comercio que haga, por más alto que sea el incremento de las importaciones de productos agrícolas, ningún país debe agotar su base productiva, esto así porque nosotros no podemos dejar la alimentación del pueblo dominicano a los productos que vamos a recibir de importaciones, tampoco tenemos la cantidad de divisas para poder adquirir esos productos, y tampoco tenemos una solución para los miles de hombres del campo que solo saben vivir de esto”, explicó Vicioso.

Recordó que el sector era el más importante de la economía dominicana en años anteriores, pero ha ido  perdiendo importancia relativa, en el marco de una economía que pasa a ser de servicios. “Las políticas de Estado no han dado los resultados esperados, no han sido consistentes en un apoyo sistemático a la producción, en un incentivo a los técnicos y una motivación”, puntualizó Vicioso.

†Sostiene que no se disponen de estudios y estrategias para desarrollar el sector, porque se toman medidas reactivas para solucionar problemas coyunturales de emergencias, pero no con el objetivo de prevenir, de proveer, y adelantarse a determinados acontecimientos del mercado, como forma de tener aseguradas unas estrategias que permitan enfrentar el problema.

“La agricultura tiene muchos riesgos de fenómenos naturales o sequías prolongadas, es algo que escapa al † control del Estado pero†en la medida que tu tienes los instrumentos de prevención, o los estudios, están en la mayor capacidad de enfrentar esta problemática”, sostiene.

Argumentó que el agrónomo se considera un agente de desarrollo y en la medida que se va prescindiendo de él, la situación del campo se agrava porque falta un técnico que transmita los conocimientos de manera apropiada, que capacite y obtenga las informaciones en el campo que sirvan de guía para los agricultores.

Consecuencias futuras de la baja académica
Las autoridades de las universidades que imparten la carrera estiman que de continuar la merma en la matriculación, no solo se tendrán carreras sobre saturadas, sino que la base productiva en el desarrollo agrícola se verá afectada por falta de promotores de agentes de desarrollo y de entrenadores de los agricultores, que sean capaces de transmitir la tecnología apropiada para que el campo se desarrolle.

Sostienen que esa realidad provocará que continúe aumentando la migración del campo a la ciudad y por tanto un incremento de los cinturones de miseria en el país.

De manera que un problema que se ve como simple, se convierte en multidimensional y con un carácter integral que traspasa a otros sectores de la sociedad dominicana, en un espiral negativo.

Vicioso plantea que “al tener menos técnicos y agricultores, serán menos  las producciones en el campo, más emigración y más pobreza en las ciudades, en los campos, y menor ritmo de desarrollo”.

CONDICIONES
República Dominicana tiene una condición geografía privilegiada, con la mayor superficie de terrenos agrícolas. La condición de esta ubicación en zonas tropicales permite cultivar durante todo el año, y esto es una ventaja para acudir a mercados donde el clima es diferente, a naciones que no tienen los valles tan fértiles como el país.

“Realmente el producto dominicano, debidamente diseñado con los sistemas productivos apropiados, apoyando e incentivando los técnicos y agricultores, va a mejorar la capacidad productiva del país. Para esto se debe cumplir con un paquete de requerimientos, que requieren una visión de Estado de la importancia estratégica que tiene la producción agrícola”, expresó Vicioso.

Explicó que se debe retomar la visión del campo como un proceso de producción de carácter integral, donde hay que tomar en cuenta los problemas sociales, ambientales, económicos, y las nuevas herramientas y técnicas, sobre todo en momentos en que el país está haciendo una transición en los sistemas productivos. 

ESTRATEGIAS
Ante la saturación de diversas carreras y el poco interés que despiertan otras, muchas universidades han desarrollado estrategias de promoción tendentes a corregir o mejorar esa situación.

Marcia Corporán menciona entre las facilidades que se ofrecen a los matriculados de Agronomía, eliminar el pago del semestre, facilitar viviendas a aquellos que pertenecen a zonas rurales del interior del país y tener consideraciones para adquirir becas de estudio y de trabajo en la universidad.

Sostiene que “los institutos de formación técnica, suplen muchísimo el campo laboral, pero no con las mismas especializaciones que un grado universitario. Aunque haya pocos egresados de las universidades, hay un buen suministro de egresados técnicos”.

Entretanto, Vicioso explica que “estamos realizando una labor de promoción en escuelas que gradúan técnicos que requieren alcanzar el nivel de ingeniero agrónomo, estamos haciendo orientación en la UASD, estableciendo un pequeño mural para orientar a los estudiantes de nuevo ingreso, que cuando lleguen a la universidad, sepan los adelantos y beneficios de la profesión”.

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